Villa Olímpica: Un experimento de urbanismo hecho realidad por partes

PROYECTO NACIONAL VILLA OLÍMPICA

La miniciudad de las delegaciones de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018 está casi terminada. Cómo se terminaron los edificios de los cinco concursos.

Por: Dardo Villafañe, Arq. Clarín

Faltan nueve meses para el inicio de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018 y la miniciudad que albergará a los 3.998 atletas de los 32 países que participarán de las competencias ya presenta su fisonomía definitiva, restando sólo detalles de terminación.

Cinco años pasaron desde la puesta a punto del masterplan y cuatro desde que se iniciaron los cinco concursos -organizados por el GCBA, auspiciados por la SCA y patrocinados por FADEA-, que reunieron a más de un centenar de anteproyectos para la construcción de un conjunto de viviendas que, finalizadas las competencias, se integrarán a la Comuna 8 como oferta inmobiliaria. En las 1.158 nuevas unidades -distribuidas en 31 edificios, divididos en cinco manzanas-, se reconocen tipologías variadas a partir del concepto de “casas en altura” mixturando vivienda con amplios pulmones verdes vinculados al espacio público.

“Cuando comenzamos las obras señala Franco Moccia, Ministro de Desarrollo Urbano y Transporte del GCBA, planteamos ir de atrás hacia adelante, es decir, partimos desde el legado que van a dejar las obras para luego ajustarlas a los requerimientos del evento deportivo. El desarrollo de las cinco propuestas ganadoras tuvo lugar en lotes que se distribuyeron de manera aleatoria, logrando que en cada manzana se reconozca cierta heterogeneidad en la morfología de los edificios”.

Las cinco propuestas ganadoras respondieron al conjunto de bases programáticas surgidas de un plan maestro que no fue concursado, sino que fue previamente elaborado por las áreas técnicas del GCBA. Según explica Florencia Piñero Villar, Directora General de la Unidad de Proyectos Especiales Villa Olímpica, “los criterios urbanísticos para el diseño del conjunto se generaron a partir de los lineamientos del Plan Urbano Ambiental, el canal madre de todas las decisiones urbanísticas. Pero también se tuvieron en cuenta los códigos vigentes que regulan la superficie y altura de los edificios, y las proporciones de las calles”.

La idea central era generar un espacio urbano abierto con prioridad peatón, donde el vecino tuviera sentido de propiedad sobre el espacio público, con criterios de sustentabilidad, sobre todo en las proporciones del verde. “También se tomaron datos bases de la Comuna 8, como la densidad poblacional, los niveles sanitarios y educativos, y la migrabilidad”, puntualiza Piñero Villar.


81 HECTÁREAS DE VERDE

Los dos nuevos vecinos inmediatos de la Villa Olímpica son el Parque Olímpico y el futuro Nuevo Parque de la Ciudad. El Parque Olímpico, la principal sede de las competencias juveniles, se desarrolla en el Parque Deportivo Julio A. Roca, un predio de 31 hectáreas con cuatro pabellones deportivos totalmente equipados, un pabellón para actividades de gimnasia rítmica y artística, un complejo natatorio con una piscina de saltos ornamentales y otra para nado olímpico. El parque también incluye pistas de atletismo, canchas de hockey sobre césped, de tenis, de deportes de playa y de básquet, además de espacios verdes, caminos peatonales y estacionamientos. El espacio de 50 hectáreas que ocupa el Parque de la Ciudad -antiguo Interama-, pronto comenzará su puesta en valor según el proyecto elaborado por el estudio Vila- Sebastián, ganador de un reciente concurso de anteproyectos.


“Todos los anteproyectos ganadores -agrega la funcionaria- tuvieron como primer destino el área de proyectos del Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte, con el fin de llevarlos a calidad de resolución licitatoria, por lo que se les dio cierta estandarización en cuestiones técnicas y de ingeniería de valor”. La funcionaria puntualizó que hubo una fidelidad muy alta y un gran respeto por el espíritu original de los proyectos.

¿Qué piensan los proyectistas al ver su obra casi terminada?
Para el joven arquitecto Edgardo Barone, uno d e los ganadores del Tercer Concurso se ha conservado en gran parte no sólo el espíritu del proyecto, también se han respetado las resoluciones de muchos detalles. “Es emocionante ver cómo han ido tomando forma aquellos bocetos originales, además de lo importante que resulta el concurso como herramienta”.

Nota Villa Olímpica, ARQ Clarín, Sole Comunicaciones, página 16

CINCO CONCURSOS, CINCO EQUIPOS CONSAGRADOS.
EDIFICICOS CON FUTURO.

La propuesta de Barone buscó una alternativa al amanzanamiento tradicional, vinculando un centro libre de manzana con los patios de circulación de los edificios a través de pasajes a nivel de planta baja, retiros laterales en planta tipo y áreas de expansión pasantes, distribuidas en diversos niveles.

“Estos espacios de encuentro -explica Barone- constituyen el corazón del proyecto y además constituyen desde lo simbólico una impronta alusiva a los juegos olímpicos mediante la incorporación de sus colores distintivos”.

En cambio, la propuesta ganadora del Segundo Concurso consistió en una “casa en altura” que estructura gran parte del nuevo tejido de la manzana, con un sistema de recorridos que generara espacio público en altura a partir de una pequeña “plaza” dispuesta estratégicamente en las ochavas de los edificios, a la manera de una gran boca en donde interactúan arquitectura y ciudad. Fachadas abiertas y porosas consolidan la línea municipal y refuerzan el vínculo entre calle, patio y corazón de manzana.

“Entendimos a la Villa Olímpica como el soporte físico de viviendas transitorias y posteriormente como un nuevo sector urbano que debería integrarse a la ciudad -explica el arquitecto Juan Martín Flores, integrante de este equipo-. Esta compleja transición conlleva la posibilidad de una reflexión profunda que el concurso no pudo incorporar plenamente, ya que quedó recortada a partir de un masterplan ya dado”.

En cuanto a la materialización del proyecto, Flores sostiene que su equipo está plenamente conforme, sobre todo teniendo en cuenta que “hay una cultura e historia de concursos con procesos inciertos e inacabados. Por otra parte, el sistema de concursos concatena- dos, heterogéneos y sucesivos, dio la posibilidad de pensar el problema en etapas y de ir mejorando e incluyendo distintos conceptos y críticas a partir de los trabajos seleccionados. El concurso de arquitectura público y anónimo es la herramienta estratégica más transparente y democrática para transformar nuestras ciudades”, culmina el arquitecto.

Nota Villa Olímpica, ARQ Clarín, Sole Comunicaciones, página 19

 

UNA MEGAOBRA CON MÚLTIPLES DESAFÍOS.
TODAS LAS FIRMAS CONSTRUCTORAS.

NOTA COMPLETA

 

Diario: ARQ Clarín
Fecha de publicación: 16 de Enero de 2018

También te podría gustar...